La historia de comienza en un pequeño rincón de Zimbabue, donde su abuela — Farai Angeline Tapedza — confeccionaba vestidos y suéteres a mano, viajando de Zimbabue a Sudáfrica en busca de su siguiente cliente.
En Londres, Mary‑Ann llevó ese recuerdo al lanzamiento de Farai London en julio de 2020. El nombre “Farai” proviene de la palabra en shona que significa “regocíjate” o “sé feliz”.
No creó la marca solo para vestir a mujeres, sino para capturar el movimiento, el color y la identidad que ella había visto en el trabajo de su abuela y que después sintió en sí misma. Los cortes audaces, los estampados vibrantes y las siluetas sin disculpas son un eco y una revitalización de ese legado.
Para Mary‑Ann, cada vestido es más que tela. Es un pedazo de ese viaje — desde Zimbabue, pasando por Londres, hasta el autodescubrimiento — hecho para la mujer que entra y aporta su propia historia.